Queridos amigos:

La función del Papa no es promover el progreso y crecimiento del sistema, y mucho menos de su diócesis de Roma, ni del conjunto de las iglesias católicas, sino expresar la gratuidad que hace posible el diálogo y encuentro de todos, incluso de los no cristianos, a partir de los pobres. Ciertamente la función de unPapa hiperactivo, como lo fue Juan Pablo II, capaz de convocar a miles de personas en sus viajes pagados por el Opus Dei, como lider mundial que se acercaba a reyes y ministros del imperio, puede tener ciertas ventajas, pero han resultado pasajeras y han acabado siendo contrarias al Evangelio si convierten el papa en alguien que habla y actua en una postura dominante.
Lo que importa no es el crecimiento o ruptura del sistema vaticano, siempre pasajero, sino la libertad en el amor, es decir, la comunión gratuita entre los hombres como presencia de resurrección. quien quiere resolver todos los problemas desde arriba no cree en la libertad de los hijos de Dios, llamados a la gracia y capaces de comunicarse en el amor mutuo. Un papa que hace muchas cosas para solucionar los problemas de los otros es poco católico, porque no deja que los otros sean ellos mismos.
Lo que importa no es Roma como expresión de una historia pasada sino como referencia de comunión evangélica actual. El papa no es papa por ser romano, sino por concenso renovado de las iglesias cristianas. si un día todas ellas pensaran que es mejor otra refrencia d eunidad y memoria de Pedro, el obispo de Roma dejaría de ser papa.
De todas formas con Benedicto XVI, terminará el reinado papal tal como lo estamos conociendo, es el cierre definitivo de esta forma obsoleta de iglesia.
Saludos cordiales
Vàticinus