queridos amigos:
La angustia es una situación en la que muchos cristianos que militan en la Iglesia o se refugian en ella, tienen.
Si hablas con ellos te diran que: son felices porque Dios los quiere"...esto no es mas una frase hecha por el hombre, pero locierto es que muchos y muchas se refugian en la Iglesia porque estan angustiados y apenados. Bien está esta actitud, pues si la Iglesia es Madre, tiene que acojer a todos sus hijos amorosamente con respeto y verdadero cariño.
Pero es que muchas veces esas personas angustiadas, al acercarse a una parroquia con animos de consolarse, le ocurre el efecto contrario, salen mucho mas destrozados psicológicamente, porque el eclesiastico que está al frente de ella tiene un concepto de la religión un poco arcaico producto de su malfomada personalidad en un seminario. Lo que la persona va buscando es paz y sale de allí peor de lo que entró.
Hace unos años un chico murió en un accidente en una excursión que promovió la parroquia y los padres quedaron desolados, pues era el único hijo que tenían.
Tras el disgusto y tremenda pena, se hicieron los funerales en la parroquia y se trató en todo momento llevar a aquellos padres desgraciados un rayo de esperanza y tranquilidad y así volvieron año tras años a celebrar el aniversario del fallecimiento, pues la madre tenía su necesidad de ofrecerle a su hijo una Eucaristía.
Cada año por estas fechas siempre se trató por el sacerdote celebrante, el tema con mucha exquisitez, dándoles ánimos y sin hurgar mucho en la herida siempre abierta pero ya con el tiempo de los años algo mitigada....pero hace un par de años se hace cargo de la parroquiauna comunidad religiosa y como la eucaristía estaba ya encargada pues se dispuso que se celebraría en el día de aniversario.
Y ahora viene lo más terrible: El nuevo encargado parroquial, que ni conoció al chico, ni conocía a la familia, con el objeto de congraciarse ¿? con los feligreses, se lanzó a una homilía de la mentira y de la plañidería de tal forma que la medre despues de muchos años se desmayó.
Mas o menos la homilía con voz terrorifica y rimbombante iba por este este estilo:
"Mis queridos hermanos no hace nada (10 años), este chico lo veíamos por aquí corriendo (ni siquiera lo conoció) y ahora ya está en el cielo mirándonos las faltas que cometemos todos.
Su mirada ha quedado impresa en nuestras paredes...mirad...mirada un lado y otro y lo vereis reir y lo vereis llorar, porque él intuía que su vida iba a ser muy corta..pero es un ángel...que en vida fue muy travieso y que debió ser reprendido por su madre, que ahora aquí delante de nosotros llora con esa cara angustiada y llena de incertidumbres, esperando el día de la resurrección de los muertos para reencontrarse con su amado hijo....."
Por estos derroteros fue caminando la homilía del buen señor, que lo que deseaba era destrozar con sus palabras a la madre y al padre del chico que ya han superado, en parte, la pérdida de su hijo...pero no, un descerebrado de este tipo es capaz de transpasar sus angustías a los demás de tal forma que hacen mas daño que bien.
Tambien se deberían examinar a estos "pastores" de pacotilla que lo que hacen es matar a las ovejas de una dentellada en el corazón...pero lo peor noserá una homilía, me supongo que cuando alguien caiga en sus "garras" en el confesionario saldrá dando tumbos, de tal forma que los pecados de todo el mundo se los echa en la espalda del penitente.
¡Señor...Señor....de estos iluminados salvame!
Saludos cordiales
Vàticinus