La voz del verdugo me habla:
"serena tu violencia
y tu carne ensangrentada,
olvida el pasado y el rencor,
y con medio pan, como manda la ley,
vivirás porque tienes cara de labrador"-
Mira verdugo...te digo:
No tengo lo que tú heredas
malos dones de tus gentes,
heredé lo que me quema:
el dolor de mis parientes.
Y aunque sigo recibiendo
cuchilladas de tus dientes
lucho por la LIBERTAD
del pueblo que son mis gentes,
los que a ti te enterrarán
cuando tu sol no caliente,
y quemarán tus semillas
porque mi pueblo es valiente...
Valiente que tú no eres
porque muerdes con los dientes
a los que tienen cadenas
y mordiendo te diviertes.
Pero mi pueblo que es carne,
nacida de nobles vientres,
enterrará a tus perros
que muerden con malos dientes.
Y poco despues tus cenizas
aventaran todas las gentes.
Eres desgraciado verdugo,
que no sabes donde te metes.
Despacito, despacito, tienes
en el cuello la muerte.
saludos mortales
Vàticinus