Mis queridos amigos:
"Y la Palabra se hizo carne"
Me gustaría mucho que entendiéramos esta frase en todo su alcance.
El Verbo no se hizo un espíritu revestido de carne, sino que se encarnó en un cuerpo humano completo con todas sus funciones corporales...todas.
DIOS SE HIZO CUERPO HUMANO.
Por eso la dominación y explotación del cuerpo humano por otros cuerpos humanos, se considera una ofensa a Dios, por eso cuando algunos se enriquecen a costa de sus trabajadores o de los menos pudientes están ofendiendo a Dios, porque él mismo ha vivido en un cuerpo humano.
El menosprecio al cuerpo humano y la humillación de ciertos cuerpos a causa de algunas carácteristicas corporales que ofenden a Dios hecho cuerpo en Jesucristo. Al hacerse carne humana, Dios se unió con todo cuerpo humano.
Mi propia carne, la que puedo experimentar todos los días, con penas y tristezas y con alegrías y placer: ésta es la carne a la que se unió Dios en la encarnación. Esta experiencia de Dios está abierta a todas las personas humanas. Cada persona puede relacionarse con Cristo a través de su propio cuerpo, por eso la experiencia de cada uno con Cristo es individual, personal y concreta y al mismo tiempo muy plural.
También las cristologías son plurales porque también depende del cuerpo de las personas que las anuncia. La cristología no es cuerpo mutilado ni manipulado por la jerarquía a su acomodo.
La cristologia de una mujer blanca, de clase media y académica es diferente a la cristología de un varón marginado y explotado y la cristologia de una mujer indígena enraizada en el intercambio con la naturaleza tambien es diferente.
Por eso la espiritualidad es algo corporal.
Si a Cristo le podemos encontrar a través de nuestros cuerpos, lo vamos a celebrar también con nuestros cuerpos.
Lo que Jesús hizo con su propio cuerpo lo podemos hacer nosotros: Bailar, comer, beber, reir, ver y oir, tocarse y sentirse mutuamente con experiencias corporales que pueden ser sacramentos con Cristo. (algunos decían que Jesús jamás reía o no......... dejémoslo ahí para no entrar en polémicas fisiológicas)
El encuentro con Jesús se realiza de forma corporal y lo podemos sentir cuerpo a cuerpo. El Resucitado es un ser corporal, del cual los evangelios nos relatan que comía y se dejó tocar por sus amigos.
A través del testimonio del Nuevo Testamento podemos conocer cuerpos privilegiados para el encuentro con Cristo.
Mateo nos dice a través de la parábola del juicio final, que los cuerpos hambrientos, sedientos, forasteros, desnudos, enfermos y presos son los cuerpos que conducen inmeditamente al encuentro con Cristo (Mt 25 25, 31-46). Ante estos cuerpos humanos, nosotros podemos reconocer la presencia de Cristo y reaccionar de manera adecuada, o también podemos rechazarlos y rechazar al mismo tiempo a Cristo y negar el encuentro con él.
Estos cuerpos humanos mencionados por Marcos, son los verdaderos vicarios de Cristoen la tierra....los demás....pués.
Saludos cordiales
Vàticinus
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