Mis queridos amigos:
Cuando Jesús dice "YO" es para presentarnos un "yo" fuerte, bien identificado, acreditado, pero al mismo tiempo no centrado sobre el mismo, sino completamente relacional.
En primer lugar es totalmente relativo al Padre, pero al mismo tiempo, si bien de modo diverso, constantemente, también relativo a los hombres.
La relación con respecto al Padre es por una parte confianza, absoluta, y por otra, obediencia. La relación respecto de los hombres es una relación de servicio, de compasión, de misericordia, de amor.
En una palabra este "yo" de Jesús revela siempre un ser-para de Jesús, una pre-existencia de Jesús para el OTRO (o el otro).
Pero, a pesar de esto, o gracias a esta radical relación hacia Dios, el "YO" de Jesús manifiesta una particularisima autoridad, tanto en la palabra como en la acción. Respecto a la primera, pone a menudo en antítesis su palabra frente a la palabra del Antiguo Testamento, en particular de Moisés, y en general, de la Ley. Mientras que el nivel de las acciones, este "YO" enfático, lo podemos encontrar expresado en todas las tomas de posición de Jesús en las que él dice que obra con soberana autoridad: "Yo te digo: levántate y camina"; "Te son perdonados tus pecados".
Un "YO" fuerte, que manifiesta una autoridad que supera a la Ley antigua. Esta autoridad manifiesta una autoconciencia de Jesús que, ya a nivel de testimonio pre-pascual, supera la simple autoconciencia no sólo humana sino también profética y mesiánica.
Se puede decir que hay un único paralelo en el Antiguo Testamento con un "YO" tan fuerte: el del "YO" trascendente de JHWH mismo. En la anterior experiencia de Israel, sólo JHWH puede pronunciar una palabra que es definitiva, puede perdonar el pecado, puede tomar una posición de condena o de salvación respecto al hombre, puede llamar a alguien a que le siga irrevocablemente.
Quien desarrolla este tema de modo explicito es el Evangelista Juan, que en su evangelio, llevando a cabo una relectura pots-pascual, emplea una fórmula interesantísima y plena como ninguna Jesús,en algún debate con los jefes d elos judíos, expresa de manera muy fuerte su autoconcienca:
Entonces los judíos le dijeron: ¿Aún no tienes cincuenta años y has visto a Abrahám? Jesús les respondió: en verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existira, Yo soy (Jn 8,57-58).
Ese "YO SOY" usado en sentido absoluto, se puede leer, en al línea del nombre de JHWH que en el Antiguo Testamento se puede leer: YO SOY EL QUE SOY.
¿Veis mis queridos amigos?...Vàticinus tampoco ha dicho que Jesús sea Dios, no habló de la divinidad de Cristo, como tampoco lo hacen muchos autores de cristología, sin embargo leyendo este comunicado nos damos cuenta de que Jesús tiene condición divina.
Muchas veces Jon Sobrino se expresa de la misma forma ¿Por qué la notificación?...puestos a pensar, y no lo dudamos, la cuestión era que no estuviese en activo en la reunión de Aparecida, por eso han tardado en el Discasterio para la Doctrina de la Fe. cuatro años en decir que las dos obras por las que se le llama la atención, no decían nada sobre la divinidad de Cristo.
¡Se os ve el plumero queridos hermanos Willian Levada (cardenal, principe de la Iglesia) Angelo Amato (Arzobispo y Salesiano)!
Vosotros habeis matado a la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Cuando tengais que responder ante Dios de vuestras cosas, como todo hijo de vecino, tendreis que aclarar muchas condenas y se os dirá "YO SOY".
SALUDOS CORDIALES
VÀTICINUS