Mis queridos amigos:
Mal va la cosa, muy mal, no lo veo claro..pero que nada claro, es mas lo veo muy oscuro.
La reciente publicación hecha por Benedictus XVI, actual Papa, sobre los sacramentos y que va dirigida a obispos, sacerdotes y a todos los fieles hijos de la Iglesia, ha pasado sin pena ni gloria.
Tal es así que hemos preguntado a mas de un sacerdote y ni siquiera se han enterado de que va la cosa, porque de sabida, no "hay que leerla", es natural pues abunda en lo que todos sabemos que hay que tener un respeto por los sacramentos y celebrarlos tal como la Santa Madre Iglesia los "manda" celebrar...claro que sale de nuevo la palabra "mandar" y resulta que en el mismo documento se habla de que en muchos sitios el papel de los sacramentos está en segundo plano, porque atienden primero la acción social que a las oraciones y sacramentos.
Dice el documento papal que la Eucaristía ha dejado de tener su valor y hay que retomarla de nuevo y el perdón de los pecados en forma colectiva, de eso nada,y sobre todo que hay que seguir al pie de la letra el ritual canónico (¡ay el Canon!)en las celebraciones.
Una ola de conservadurismo se va implantando en nuestra Iglesia, una olaal mas puro estilo años cuarenta, casi medieval, volviendo a los años anteriores al Concilio Vaticano II, volver al nacionalcatolicismo es la meta de muchos, no hay mas que ver y visitar muchos foros cristianos, donde los defensores de la Institución más acérrimos salen a insultar y a patalear cualquier cosa que alguien diga que no se ajuste a sus parámetros, que no sea ortodoxo.
Como el tema es "mandar" y las personas ya no están por la labor, para conseguir que nadie les "mande" no van por la iglesia y asunto terminado ¿quien pierde?.
Pero volvamos al tema del documento, lo he comentado con muchos y variados seglares comprometidos en el Iglesia y ni siquiera lo han leido, ni ha tenido repercusión alguna en sus vidas cotidianas.
¿Que se deduce de esto?
Primero que la Iglesia ya no influye por ningún concepto en la vida de los católicos.
Segundo que ya no tiene interés lo que diga una autoridad religiosa porque los tiempos han cambiado de tal forma que incluso los mas comprometidos, se rien en las narices de los jerarcas.
Y hay una cosasignificativa: que los jóvenes pasan totalmente de todo y les importa muy poco que digan como son los sacramentos, como hay que celebrarlos, pues ya no es de su mundo.
Hace años Vàticinus lo dijo y estando delante de un jerarca y de varios jerarquillas, que lebailaban el agua al jerarca, casi le saltan los ojos al orador, y se reían, (uno apuntó que estaba loco) porque las palabras fueron:
Como la Iglesia no sea renovadora y atractiva para los jóvenes en pocos años se van a perder irremediablemente. Hay que ser creativos.
Estaban plenos, soberbios con tanta gente alrededor, las iglesias a rebosar, los "tutos tuos" bailan por doquier...pero era un espejismo, no se había EVANGELIZADO a casi nadie, muchos bautizados y pocos de verdad unidos a la Institución. ¿Compromisos perecederos? pocos muy pocos, y aquellos de mediana edad hoy ya peinan canas con los sesenta cumplidos, los mismos que se repiten en muchas labores de la Iglesia: Cáritas, Catequesis, Grupos de Oración, Comunidades, etc...siempre las mismas caras...¿jóvenes que cojan el testigo? mucho menos de lo que pensamos, algunos perdidos y paremos de contar.
No quiero hacer honor a mi "nick", nada de eso, pero el tiempo nos dio la razón.
Esta reflexión postsinodal ha pasado sin pena ni gloria y lo que es peor desde el Estado Vaticano, creen que ha tenido un repercusión internacional y que ha formado un gran estruendo social en el mundo.
¿Hasta cuando van a vivir metidos en la burbuja?
Saludos cordiales
Vàticinus
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