LO INDESEABLE QUE ALGUNO PUEDE LLEGAR A SER POR DEFENDER A LA IGLESIA MAS RETRÓGRADA DED ESTE SIGLO
Mis queridos amigos:
No me resisto a copiar un comunicado del nefasto Francisco José Fernandez de la Cigoñade Iglesia digital, un ser estúpìdo y baboso lameculos.
Para él no hay mas que una tendencia en la Iglesia, es decir la curial y la eclesial mas acérrima ortodoxa, los demás son unas piltrafas para él.
Todo lo que sea libertad y Vaticano II, le repugna de tal forma que es capaz de confundir a las personas que le leen. Mas le gustaría tener ahora a mano la Santa Inquisición que él sería uno de los ejecutores para matar a quien no le bailara el agua.
Lo que ha colmado el vaso ha sido un comentario "jaleado" por los "ultras" de la Iglesia Católica, al "cigüeña" este, tan indeseable, sobre una persona de esta Comunidadque nos lee y al que le tenemos afecto y cariño por la cercanía y por el mal momento que pasa.
Ni eso es cristiano ni nada parecido, y no nos duelen prendas de haberle dicho que "desde aquí te maldigo como Jesús hizo con la higuera, porque tueres incapaz dedar frutos, tu solodas hiel." Si el individuo este tiene mala baba, Vàticinus tiene la lengua mucho mas afilada y los dedos mucho mas temibles que los suyos.
Dinosauriolandia
11.04.07 @ 16:15:01. Archivado en Iglesia española
Este artículo sé que va a molestar a quienes siempre se molestan. Aunque no lo deberían hacerlo conmigo que sólo reflejo la realidad. Como he dicho en más de una ocasión, arrojar la cara importa, que el espejo no hay por qué.
Pues esta es la Iglesia que unos cuantos pretenden es la Iglesia joven del futuro. Pues, ¡vaya futuro! El de los cementerios donde están ya tantísimas de las figuras que nos presentaron como la esperanza de la nueva Iglesia. De esa Iglesia antirromana, antijerárquica, antidogmática y anticanónica en la que todo vale. Nadie sabemos cuando nos va a llegar el día. Tal vez yo no llegue a terminar este artículo porque Dios quiera que comparezca ante él. Pero la estadística es la estadística. Y quien quiera sacar consecuencias que las saque.
José María Díez Alegría cumplirá en octubre 96 años.
Enrique Miret Magdalena tiene 93
Manuel Alcalá, 81
El cardenal Lorscheider, 82
El cardenal Martini, 80
El cardenal Arns, 85
Pedro Casaldáliga, 79
Alfonso Álvarez Bolado, 79
Miguel Ángel Araujo, 87
Juan Arias, 70
José María Cirarda, está a punto de cumplir los 90
Javier Azagra, 84
Alberto Iniesta, 84
José Ramón Barreiro, 70
Ramón Buxarrais, 77
José María Castillo, 77
José Chao Rego, 75
José Dalmau, 80
José Delicado Baeza, 80
Olegario González de Cardedal, 72
Gabino Díaz Merchán, 81
Hans Küng, 79
Leonardo Boff, 69
Antonio Dorado Soto, en dos meses 76
Ramón Echarren, 77
Manuel Espiña, 73
Andrés Torres Queiruga, 67
Felipe Fernández Alía, 73
Felipe Fernández García, 71
Benjamín Forcano, 71
Mariano Gamo, 76
José Gómez Caffarena, 82
José Ignacio González Faus, 73
José María Guix, 79
Juan Carrera Planas, a punto de 77
Carlos Soler Perdigó, 74
Bernardino M. Hernando, 72
José María Javierre, 83
Casiano María Just, 81
Pedro Miguel Lamet, 66
José María Larrauri, 89
Casimiro Martí, 80
José María Martín Patino, 82
José Luis Martín Vigil, 87
Antonio Matabosch, 71
Antonio Montero, 78
Joaquín L. Ortega, 73
Raimundo Panikkar, 88
Andrés Pardo, 67
Joaquín Ruiz Giménez, 93
José Sánchez, obispo de Sigüenza-Guadalajara, que si no lo hacemos constar nadie sabrá quien es, 73
José María Setién, 79
Pedro Tena Garriga, a punto de los 79
Rafael Torija de la Fuente, 80
José Ángel Ubieta, 81
Manuel Unciti, 76
Marciano Vidal, 70
Elías Yanes, 79
Hilario Raguer, 79
Juan María Uriarte, a punto de los 74
Juan de Dios Martín Velasco, 73
Juan José Tamayo, 62
En este momento no sé los años de Julio Lois, Enrique de Castro, Pepe Díaz, Juan Masiá... pero, ya por hoy he trabajado mucho. Ninguno es un jovenzuelo. Y tampoco me apetece buscar más nombres. Creo que la Iglesia joven, primaveral y del mañana está suficientemente retratada. Los próximos años van a ser trágicos. Para ellos.
Yo, a mis años, 66, me encuentro bastante mayor. Porque evidentemente lo soy. Pues de todo este cuadro de honor de la Iglesia progresista me parece que sólo hay dos, Pelayo y Tamayo, que son más jóvenes que yo. Como digo, claro lo tienen.
A mí no me gusta dar consejos y ellos son muy ancianos como para recibirlos. Desearía que volvieran al gozo de los días de su ordenación, cuando se sintieron felices de su pertenencia y su entrega a la Iglesia. Y los laicos de sus ilusiones eclesiales juveniles. Pero, allá ellos. Si no lo hacen, su mañana va a ser una sucesión inacabable de tristes entierros.
Puede ser que haya dado por vivo a alguno ya fallecido. es que tienen tan poca entidad que algunos fallecen y no se entera nadie.
