Queridos amigos:
Decididamente estamos en lo cierto, ahora a los 40 años del Concilio Vaticano II, estamos en la crisis...lo que dicen..."la crisis de los 40", ni más ni menos, ni menos ni mas.
El invierno es siempre una encrucijada y si tienes 40, dice el dicho popular: "de los 40 para arriba no te mojes la barriga"...pero ahora si hay que mojarse ¡vive Dios! que hay que mojarse.
Decían nuestros abuelos que había que "pasar el agosto". Porque es el momento en que los grandes seres vivos o las pequeñas plantas deciden si vuelven a brotar otra vez...o quedarse secos...es la encrucijada entre la vida y la muerte...la crisis que supone toda cruz.
Y esto es una cruz bastante molesta, que el común de los cristianos no hemos querido que llegue, han sido los dirigentes, los que con su actitud han dejado que la planta muera y llegue el invierno.
Hoy es el día de San José, esposo de María, la Madre del Señor...como buen cristiano he acudido a CELEBRAR, que no OIR, misa...porque el cristiano celebra no oye, porque muchos están sordos y no oyen lo que dice le Evangelio, ni siquiera el mismo que lo lee, sea lector o sacerdote, tal vez porque lo han rutinariamente o mejor no escuchar la Palabra que siempre interpela.
¿El templo?...totalmente vacio....¿motivo?...día laborable, no es fiesta, aunque antaño si lo era por la importancia del santo del día, San José...pero ¿sabrá alguien hoy si es día de precepto?...me temo mucho que a pesar de que muchos "religiosos" van a misa para cumplir y ya fueron ayer domingo, hoy no van porque "son tan buenos"...bien sigamos...que nos deviamos.
Al final de la celebración fui a saludar al celebrante, Padre Carmelita yamigo...después de los abrazos de rigor y preguntarnos por nuestras respectivas familias....hemos reflexionado sobre el poco interés que suscita ya el día de San José, a menos que se ponga festivo y la gente se marche a la playa o al campo...pero lo mas importante de nuestra alocución ha sido en la forma en que cae en picado las vocaciones tanto sacerdotales, como las religiosas conventuales, cuando antaño eran florecientes y había que seleccionar a los candidatos.
- Pero Vàticinus ¿a qué se debe esto?
-Te voy a ser muy sincero, querido padre provincial....¿vuestras reglas han cambiado?-
-¡Hombre eso no podemos hacerlo así como así!
-¿La Iglesia a cambiado sustancialmente en la forma de actuar, de vestir y de conducirse?.
- (silencio y ojos abiertos de par en par)
- ¿vestir?...el pobre padre carmelita ha cogido el rábano por donde menos duele.
-Mira, padre procincial, para un joven de esta época no es atractiva esta vida...misa, rezos, aburrimiento...meditación....mas aburrimiento....mas meditación...un superior tirano....
Un sacerdote hoy en día tiene que abandonar esa ropa de estilo romano con la que celebran, eso para empezar.
Un joven hoy en día necesita acción, es decir comprometerse con una causa justa...no puede estar: maitines, intermedias, oración, meditación, mas intermedias, oración, eucaristía...laudes y a dormir...pprque la vida ha cambiado totalmente, el ritmo de vida no es el de hace 40 años...ha cambiado, no es el mismo.
Un joven hace comparaciones muy acertadas porque tenemos muchos medios audiovisuales y ven como viven las jerarquías de la Iglesia y como hay hambreen elmundo y comparan...la Iglesia tiene que cambiar, es decir actuar ante esas cosas de la sociedad injusta...pero eso si lo hacen algunos les puede ocurrir como a Jon Sobrino y a otros,que por optar por los pobres, están en entredicho con la jerarquía.
La Iglesia tiene que conducirse hacia la primavera, no hacia el invierno perenne, pues esa será la muerte de la Institución en diez años si no se remedia y tenemos los mejores expertos en marketin, no en vano llevamos 2000 años funcionando.
La jerarquía tiene que vivir a pie de calles y plazas y volver a evangelizar, y ser la sal de la tierra, pues si siguen viviendo en palacios poco van a salar.
Lo siento amigo padre provincial o esto cambia o cae nevadas encima de las cabezas grises mas pronto de lo que yo prevía.
La únicaforma de salvar todo es la OPCIÓN POOR LOS POBRES, poque de elloes es el Reino de los cielos, aquí y ahora.