DE LA RED DEL PESCADOR
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LA RED
DEL PESCADOR Reflexión para la semana El testimonio de la propia vida.
Ningún cristiano puede eludir su responsabilidad de ser apóstol. Ahora bien, es imposible que uno sea buen apóstol si antes no acepta ser evangelizado, dejarse llenar del amor de Cristo, celebrar la fe en la comunidad cristiana, vivir y practicar la caridad fraterna, recibir la formación adecuada y recibir de la Iglesia la misión, el encargo de evangelizar. El testimonio de la propia vida cristiana, es el primero y más eficaz de los apostolados. Un testimonio activo que es consecuencia de mirar el mundo con los criterios de Cristo. Servidores somos, por tanto, de los proyectos que Dios tiene sobre el mundo. Ir al mundo entero sin mirar a Dios antes, es tanto como confundir el camino desde el comienzo. Querer acercarse a Dios y olvidarse del mundo y de los hombres es intento vano y presuntuoso, pues el que quiera amar a Dios tiene que buscar y servir a su hermano. Tendremos, pues, que acoger la realidad de este mundo, de esta sociedad concreta y actual, y hacerlo con un sentido de gran esperanza, convencidos que los hombres y mujeres creados por Dios, tienen sobrada capacidad para poder recibir el Evangelio. Lo nuestro es sembrar. Lo de Dios, recoger el fruto de los merecimientos de su Hijo Jesús (1). Cuando estimemos que es de actualidad algunos de los comunicados de la Red del Pescador, se la ofreceremos a todos. |
