Mis queridos amigos:
La experiencia de los ultimos treinta años nos indica que en los países de tradición cristiana, mientras que se itensifican las tradiciones relacionadas con la religiosidad popular, las prácticas sacramentales disminuyen. Hay muchos cristianos, sobre todo entre los jóvenes, que sienten resistencia o incluso rechazo ante la celebración de cualquier sacramento. Por eso cada día hay menos fieles en las misas, menos matrimonios que llevan a bautizar a sus hijos, menos personas que se confiesan, se casan por la Iglesia o se ordenan de presbíteros. ¿Por qué ocurre esto?..se pueden apuntar algunas dificultades que actúan como freno en mucha gente.
*La dificultad de entender lo anacrónico. Los sacramentos se siguen administrando, a los veinte siglos de cristianismo, mediante gestos, ritos y oraciones que, en gran medida, proceden de la cultura romana del Imperio de la Edad Media. Se trata, por tanto, de ceremoniales anacrónicos. Pero es evidente que lo anacrónico no se puede integrar en la vida y en la sociedad de personas y pueblos que viven en otra cultura. Y cuando la religión, no se integra en la cultura, permanece como un fenómeno marginal en la sociedad. Es verdad que, en algunos detalles, los,libros litúrgicos han sido renovados después del concilio Vaticano II. Pero tal renovación ha sido, hasta ahora, demasiado superficial. por eso, la liturgia necesita de explicaciones eruditas que sólo están al alcance de los especialistas. Pero es claro que cuando un símbolo necesita tales explicaciones, podemos asegurar que se trata más de una pieza de museo que de un gesto vivo de nuestra cultura.
*Otra dificultad estriba en aceptar lo autoritario. los cristianos saben que si toman en serio la práctica de los sacramentos, tienen que tomar en serio también las obligaciones que eso lleva consigo. De manera que en la mentalidad de muchas personas, ser "practicante" (en cuanto se referiere a la religión) es lo mismo que someterse a la autoridad de obispos y sacerdotes. Lo cual quiere decir que los sacramentos se ven asociados, en amplios sectores de la opinión pública, no a la libertad y al gozo de vivir, sino a la pesada carga que para muchos cristianos representa ir a misa cada domingo, confesar los propios pecados, y otras obligaciones similares. por eso hay cada día mas gentes que no quiere ni bautizar a sus hijos o quiere casarse por la Iglesia, etc.
*Una tercera dificultad es de que la gente no sabe para que sirve. Muchos cristianos no tienen una idea clara el "por qué"..."para qué" los sacramentos y esto se acentúa en las generaciones jóvenes, que debido a una deficiente formación religiosa, desconocen por qué hay que participar en los sacramentos y qué finalidad tienen.
Por eso las ceremonias sacramentales y las obligaciones, se hacen una carga muy pesada sin recompensa y hasta sin razón de ser.
En tales circunstancias solo queda la costumbre o los convencionalismos sociales, que son el motivo auténtico que impulsan a mucha gente a participar en los sacramentos.
Hay personas que solo entran en la Iglesia por: su bautismo, su primera comunión, la confirmación ¿?, el casamiento y en la hora de su muerte porque le llevan, pero todos estos sacramentos son "por el que diran"
¿Y quien ha tenido la culpa de esta situación?
Solamente la Institución con su inmovilismo ysin dar los pasos necesarios y poner al día lo establecido en el Concilio Vaticano II.
Saludos cordiales
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