¿LA VIDA RELIGIOSA PARA QUÉ?
Mis queridos amigos:
Hay quien pregunta: ¿La vida religiosa para qué?...Es una pregunta muy clave para el momento actual, pues la Iglesia nunca ha estado peor valorada por una sociedad tan cambiante como la nuestra. Aunque a decir verdad sus dirigentes han tenido mucho que ver con esta situación, por su intransigencia, su forma de vivir obsoleta, su despegue del mundo y algunos que han dado escándalos sonados como el clero americano con sus consentimientos a pederastas o poca decisión al sancionarlos y separarlos del sacerdocio.
La Iglesia tiene que renacer fuerte, partiendo de vocaciones a la vida religiosa y viniendo sobre todo del Tercer Mundo, porque dentro del Primer Mundo la vida religiosa está en crisis y no aceptar por parte de la jerarquía que está situaciónen crisis no es correcto, porque ya es demasiado evidente y triste.
Al finalizar el Concilio Vaticano II, todos tomamos conciencia de que teníamos que renovarnos y adaptarnos al mundo, ante el cambio que estaba experimentando. Hubo después del Concilio una actitud de verdadero interés por llevarlo adelante, pero no se han encontrado soluciones a pesar de haberlas buscado...Pero ¿es que no hemos ido por el camino que deberíamos haber ido?...No se han revisado los presupuestos viejos, a veces esenciales para sustituirlas por otras sin un verdadero sentido. Muchos sacerdotes formados y chapados a la antigua, han luchado para no aceptar los cambios que el mundo estaba dando y sobre todo la Iglesia que debería haberse adaptado al mundo, porque es del mundo.
¿No será que no ha habido arrastre para encontrar la verdadera renovación y adaptación?...por eso muchas veces se escuchan comentarios como...¿la religión para que? ¿la vida religiosa para que?....eso no sirve de nada en este mundo actual.
La Iglesia que llegó a ser antiguamente una entidad importante dentro del mundo, porque luchó por la cristiandad de Europa en todos los aspectos, ha quedado apartada de muchas decisiones y lo único que pensamos es que se ha hecho demasiado clerical o tremendamente clerical.
Hoy la Iglesia ya no tiene importancia en la sociedad, ha dejado de ser importante, pero esto que puede ser negativo, puede que sea la purificación más grande dentro de la Iglesia.
Hoy las gentes prefieren levantar un banco antes que una catedral. La pregunta clave de la Iglesia hoy es ¿Para qué estoy dentro del mundo?.
Suponemos que es cuando de verdad va a descubrir su misión en tanto que se conteste con autenticidad a esa pregunta.
Creemos sinceramente que la Iglesia está para evangelizar, para dar a conocer a Dios y no para espectáculos mediáticos de sus dirigentes.
El hombre preemitente de la Iglesia debe bajar a pie de calle, no encastillarse en esos palacios medievales, ser uno más, volver a la vida apostólica sencilla y errante, convertirse en un servidor y no en un "señor" o "monseñor".
A Jesús de Nazaret no se le entiende por el hombre de hoy de la forma en que viven los dirigentes de la Iglesia, porque eso no evangeliza, eso deja boquiabiertos a las personas y los que piensan, dicen: ¿Esto de qué va?.
No se entiende la evangelización sin Jesús, un Jesús natural, ni la evangelizacíón se entiende sin Jesús.
La Evangelización fue el proyecto de Jesús que se abandonó hace tiempo y que él había recibido de su Padre para evangelizar el mundo.
El mismo Jesús es el Evangelio y la Buena Noticia y con esa misión es como viene Jesús a la tierra, por eso toda la vida de Jesús hay que entenderla en vías de evangelización.
Jesús no vino a ser "Señor" ni a ser "servido", vino a servir y a ser un errante, no un "señor" en un palacio, por eso no se entiende la Evangelización y por eso este mundo actual se va separando cada vez más de la Iglesia.
Desde el Vàticano II hasta hoy en día en vez de avanzar hemos dado pasos hacia atrás....¡lástima de mi Iglesia!.
saludos cordiales
Vàticinus
