Mis queridos amigos:
Escucho en la radio una noticia que me hiela el corazón, como se lo podría helar a cualquiera con un mínimo de sensibilidad.
La "gasista catalana" se ha gastado la friolera de ONCE MILLONES DE EUROS en la opa lanzada para quedarse con ENDESA, la compañía electrica. Cantidad que ya ha dado por perdida después del intento.
Hablamos de millones de euros como si nada, pero era una meta política a conseguir por el hoy presidente de la Generalitad Catalana, aunque no lo ha conseguido.
Pero dejemos aparte esa política navajera que se traen nuestros indecentes políticos y centremosnos en la cuestión de los once millones de euros.
¿Nadie de ese consejo de administración va por las calles?
¿Nadie ve las desgracias que en las ciudades ocurren?
¿Nadie es capaz de variar sus ansias de poder por socorrer a tantos y tantos desgraciados que no tienen una casa, no tienen un trabajo, no pueden comer?
¿Nadie es capaz de ese consejo de administración de que hay enfermos que no pueden costearse un tratamiento porque no se encuentra en España?
El llanto nos viene a los ojos ante tanta insensibilidad como demuestran estos acaudalados señores, porque Dios (si es que creen el Él, aunque a Dios le da igual crean o no crean), se lo va a demandar, si no en forma espiritual en una forma únicamente en donde el hombre no pude volver la cara ni escaparse a su destino.
El rico cada vez es mas rico y el pobre cada vez más pobre, lo tremendo del caso es que hay gobiernos quer les ayudan a la consecusión de estos caudales y hay políticos que se bañan en grandes bañeras de billetes mientras el pueblo sufre y va creándose mas odio cada día.
Cuando un pueblo asalta las casas de los ricos a eso se le llama revolución, nosotros lo llamaríamos justicia.
Estamos seguros de que a muchos de los que no pueden pagar el gas de su contador le han cortado el suministro y hasta puede que algún niño o anciano haya muerto de frio este invierno.
Saludos tristes
Vàticinus