Mis queridos amigos:
Hay una corriente de anticlericalismo tremendo en España y creo en toda Europa. Pero en esto me defino con auténtica contundencia: el clero, la jerarquía eclesiástica como institución sacralizada, intermediaria entre Dios y los hombres, hoy tal como está concebida no tiene sentido.
¿Vieron ustedes el chapapote en Galicia? Pues el anticlericalismo es al Evangelio lo que el fue el chapapote para las playas gallegas...no cazan en nada.
El clero ha decidido leyes, ha bautizado guerras, ha dominado la vida social y política del pueblo, ha urdido regímenes...el clero no ha sido levadura oculta, sino el arroz en la paella y la patata en la tortilla...han servido al pueblo, pero también se ha servido del pueblo.
Y ocurre que el pueblo ya es mayor de edad. El anticlericalismo ya no es bandera de los ateos, es signo de identidad de muchas comunidades de base cristianas, e incluso de un gran número de clerigos que no se tapan en decirlo, pues también están adquiriendo la mayoría de edad, bien es verdad que poco a poco.
Resulta curioso que la aversión a lo clerical abunda cuanto más católico es el país, pero es que el clero lo hace posible y huye de Dios. El Dios de Ms. Rouco repele..pero por el contrario Jesús imagen de Dios Padre atrae.
Es ya lo único que me interesa. Pero debo añadir una óptica social y política, me produce náuseas el llamado progresismo de izquierdas que vapulea, desprecia y ningunea a la institución a la institución eclesial, para eso mejor ser ácrata como Vàticinus y no fiarse de nadie mas que de Jesús de Nazaret.
Al margen de los errores de la Institución en el pasado en el campo teológico y político.
¿Qué hubiera sido de muchos políticos de hoy, esa masa sinverguenza, sin dinero, en una postguerra, sin medios, sin escuelas a los que, precisamente el clero, educó gratis total proporcionandoles desde los garbanzos hasta las gomas de borrar?
Hiere mucho al comprobar la actitud de los que escupen ahora a la cara del clero y dicen que ellos no creían entonces, pero si aceptaban la comida o se reunían en las sacristias para hacer política contra el franquismo. Bien harían algunos ministros si se repasaran sus historias y las de sus hermanos y esposas para enterarse como hicieron los bachilleratos y algunas profesiones en las Universidades Laborales regidas por los PP.Salesianos.
No aconsejo que se haga una auditoría contable y arrojadiza, pero si espero que en algún momento les brille la sensatez, que lo dudo y no se conviertan en viejos de memoria porque en ese caso me daría asco, irritación y miedo.
Saludos cordiales
Vàticinus