Mis queridos amigos, hoy os traigo a un santo, un santo apócrifo, pero solamente os voy a relatar parte de su biografía para no cansaros, ya que él lo hace mucho mejor que yo:
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manatial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra...bueno.

Antonio Machado Ruíz, nacido en un cálido día de Santa Ana, en Sevilla, mientras en Triana se festejaba una "velá" (feria pequeñita del barrio más cañí), e suno d elos que tienen más derecho a ser un santo apócrifo, es decir de esos santos que no están en los altares "impuestos" por la Institución, como algunos recientemente.
Su hermano lo describe así: "Tenía una paciencia parecida a la del santo Job, o muy superior. Su generosidad era inmensa, a veces casi ofensiva para los "muy piadosos o religiosos". Sentía la más profunda aversión por las manifestaciones de entusiasmo social. Pensaba que en el fondo era una manera, acaso subconsciente, d eir enterrando poco a poco los verdaderos valores; lo mejor según él, sería seguir trabajando en silencio en lugar de dormirse bajo la losa de los elogios que suelen ser tributados por personas que a veces ni conocóan la obra que celebraban.
Forma parte de su leyenda que no se preocupaba ni mucho menos su vestimenta. Pero en el fondo tenía más alta idéa de la elegancia d elo que puede suponer los que blasonan de ella. Y como él decía: Yo no visto bien porque no puedo. Y no pudiendo ir completamente de todo nuevo y de la mejor calidad, prefirió no darle mayor importancia. Porque siempre pasaría aquello de que "ahora que tengo chaleco me falta la americana".
Siempre consideró a los niños como algo tan sagrado que había que ver la delciadeza con que los cuidaba....creía firmemente en Dios y comunicaba esta experiencia vital asegurando que su fe en Dios le había venido de fuera y precisamente cuando no actuaba como sujeto pensante, sino cuando estaba relajado, es decir cuando dormía:
anoche cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Dios viene por el sueño...pero se compaba a la teologñia cristiana cuando dice: "Dios es gratuito"...o como dice çel mismo: "Dios pasó por tu puerta: dos veces no pasa".
Él hace que el hombre se recree en su obra cuando dice:
Yo he de hacerte mi Dios, cual Tú me hiciste,
y para darte el alma que me diste,
en mí te he de crear. que el puro río
de caridad que fluye eternamente
fluya en mi corazón. ¡Seca Dios mío,
de una fe sin amor la turbia fuente!.
Hoy diríamos que su teología es una teología de la resurrección, del futuro, por eso escribía.
No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús de Madero,
sino el que anduvo en el mar....
Y cuando ya estaba en su destierra en Francia en Calliure, por la acción de unos locos militares de triste recuerdo y por el llamado "nacional-catolicismo"....presintiendo el día de su muerte escribió:
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraré a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos del mar.

Don Antonio Machado, maestro de maestros y estudiantes, poeta reconocido por el mundo de habla hispana...tu eres un santo sin ser reconocido por la Institución que vetó tus poemas dedicados a Dios.
saludos cordiales
Vàticinus