Mis queridos amigos:
El hombre moderno se enorgullece de sus conquistas y de la libertad política, técnica, económica, psicológica y religiosa que ha conquistado. Ha proyectado una representación del progreso humano en términos homogéneos y lineales, como si fuera creciente e irreprimible.
Mira alegremente hacia el futuro como si no supiese nada del coste social y de las muertes que ha exigido ese progreso. El sufrimiento y la culpa están vinculados al progreso del mundo moderno.
Ese proyecto es típicos de los clanes dominantes y elitistas. Se creen esas familias "superricas" del mundo las única productoras del progreso que alcanza a las mazas por desbordamiento. En el lado opuesto está el proyecto de los grupos dominados, pero el progreso está con el esfuerzo de todos y pide participación. No pude haber un hemisferio rico (Norte) y un hemisferio pobre (Sur).
Hay que conseguir una sociedad más justa y que no haya obstáculos para el desarrollo.
Hay 3.700.000.000 de personas que pueblan la tierra, pero hay casi TRES MIL MILLONES que sufren de extrema pobreza. Entre ellos hay OCHOCIENTOS MILLONES de analfabetos. QUINIENTOS MILLONES de latinoamericanos subsisten a nivel de inanición, debido a las dietas compuestas casi totalmente de harinas.
En África, ni sabemos cuantos millones mueren cada año.
de hambre, sed, sida y malaria.
El potencial técnico-científico del mundo actual es suficiente para garantizar a todos los hombres una vida sin hambre, sin enfermedades y sin otras necesidades primarias...pero entonces ¿por qué no se consigue esto?...Este potencial es utilizado en gran parte para asegurar el estado actual de degradación humana, con la construcción de armas poderosisimas para la autodefensa y la destrucción de los caminos que podrían llevar a todos a una sociedad realmente más fraternal.
Los institutos de fomento para la paz están cada vez más perplejos ante este absurdo panorama de la sinrazon humana.
Este es el mal del mundo, este es el "anticristo", instalado en poderes políticos y poderes económicos, al que de alguna forma tendríamos que derribar si fuesemos conscientes de que nosotros mismos legitimamos su poderosisimo sistema en esta Tierra.
Creemos que una ressitencia pasiva de los ciudadanos del hemisferio Norte, terminaría con esta forma de hegemonía y demoniaca de los poderes fácticos.
Saludos cordiales
Vàticinus