queridos amigos:
resulta estimulante saber que Jesús se comportó de tal manera que para él fue mas decisivo satisfacer las necesidades de los demás que cumplir sus propios deberes, incluido el deber de obedecer en condiciones en la que él veía que no debía someterse a mandatos que se anteponían a la vida, a la integidad y a la felicidad de las personas. Esto es lo que explica el que Jesús hiciera la pregunta aquélla en la sinagoga cuando puso al manco en pie en medio de todos. Y eso es lo que explica también que Jesús, aquella vez como en otras, faltase a su "deber" de observar el descanso sabático, y en lugar de eso, curase al manco, es decir, satisficiera una "necesidad" que sentía aquel hombre de recuperar la salud corporal. A sabiendas de que si hacía aquello ponía en peligro su propia vida.
Al salir de la sinagoga, los fariseos, que hay muchos también hoy en día, o sea que hay herederos de ellos metidos en la Iglesia Católica, se pusieron de acuerdo con los partidarios de Herodes para ver como liquidaban a aquel inquietante personaje que no dudaba en violar la ley.
Este es el hecho...pero, es que el otro día, había un grupo de oración y ene lla varias personas, cuando sonó un teléfono movil (el mal de nuestros días cuando suena en sitios sosegados y bueno porque estamos comunicados unos con otros) y comenzó a gritar desaforadamente, porque le había llamado su hija y que su marido estaba muy mal.
Claro por eso decimos que la religión es como una trampa, porque prefirió irse a rezar que ayudar en una necesidad que tenía en su casa, dejando a una niña de 15 años a cargo de una persona enferma.
Jesús habría olvidado al grupo orante y habría hecho su propia oración: estar al lado del que le necesitaba.
Pensemos amigos que a veces la religión o los religiosos nos atan de tal forma que olvidamos nuestra propia oración.
saludos cordiales
Vàticinus