¿Cómo pierde la Iglesia terreno?
amigos contertulios:
Hace un rato leyendo el Salmo 10, se me ocurre que es la oración de la Iglesia de Occidente que siente, día a día, perder terreno de prestigio y poder entre los hombres. Hubo una época en la que todo parecía andar mejor. Era el triunfo...era la esperanza de una nueva cristiandad bajo el solio de Cristo Rey.
Se soñaba con evangelizar a toda Africa y a toda Asia, con la misma facilidad con que se había logrado la de América Latina..aunque el precio fuese muy caro, pues el budismo o el islamismo, no es lo mismo, ni en América Latina, son tan "guerrilleros" como en los dos referidos continentes.
La presencia de los cátólicos era casi universal: hospitales, escuelas, legislaciones, fábricas. Teníamos organizaciones para todo: Acción Católica, JOC, colegios, editoriales, dinero...mucho dinero, prestigio. Las leyes avalaban nuestra moral...el Estado salvarguardaba nuestros derechos, como en el caso de España y sus colonias, e inckuso cuando ya no eran colonias, sino paises independientes.
Pero como el suelo se fue moviendo, nos dimos cuenta de que ya no era como antes.
Hemos sentido el ateismo avanzar por todas partes, triunfar, porque está de moda ser ateo o decirse incrédulo.
El dogma y la moral tradicionales, ridiculizados abiertamente, en periódicos, en teatros y en la calle.
Han caido viejos tabues: se critica a la autoridad eclesiástica, se pone en tela de jucio al Papa, se abandona el culto, se desprestigia la moral. Los pueblos votan contra el parecer y la opinión de los obispos que quieren manejar el "cotarro". La libertad sexual se impone y todas nuestras defensas se van quebrando.
En nombre de la psicología, de la sociología y de la antropología, se declaran ridículos la mayoría de nuestros sagrados postulados. (Lo siento por ti amigo Jairo y amigo Vàticinus2).
Se nos dice que estamos en un mundo pluralista y que ahora rige la ley del respeto a la opinión ajena. En teoría nos parece esto muy bien...pero en la práctica...no se....(verdad "faneca").
Hoy la fe es desafiada abiertamente incluso por los niños...porque no son tan ingenuos como nosotros hace unos años...los niños de hoy en día saber decir "nO" desde muy pequeños.
También le dicen a la Iglesia NO los gobiernos, los códigos civiles, la opinión pública.
El creyente "meapilas" se escandaliza...porque esperaba otra cosa diferente...algunos esperaban el "triunfo de la Iglesia"...y ahora esto parece algo muy lejano, es decir mas lejano que nunca...ellos hubiesen querido una Iglesia, anatemizando, excomulgando, en los parlamentos, como "procuradores en cortes", como en el franquismo y de eso nada, la Iglesia cada vez más "acoj...." en sus reservas de occidente.
Pero al escándalo siguen entre los "muy religiosos" y lo transformar en resentimiento y envidia, cosas que generalmente andan juntas...Andan cabreados soñando con épocas pasadas, maldiciendo ese cambio...hasta despotrican del Concilio Vaticano II, que dicen es culpable de todos los presentes males.
¿Cómo rezar, dicen, si nuestra primera frase es lo mismo que decir: la oración no cambiana nada?...¿por qué Señor te escondes en las horas de angustía?.
Hay algo que siempre me ha llamado la atención, porque creemos en Dios solamente en las horas felices para uno, cuando se puede aplastar con el pie al "enemigo" y nuestra religión es la "mejor".
Si nuestro enemigo es destruido (el comunismo, el ateismo...todos los ismos)afirmamos que Dios está con nosotros y nos protege ¿qué tendría que decir el enemigo?...fue esta contradicción la que llevó a Voltaire con su cinismo a aformar: "Dios ayuda siempre al ejercito más fuerte".
La frase aunque muy dura, expresa muy bien nuestra mentalidad católica. Seguimos siendo triunfalistas (sin mirar las iglesias vacias) y seguimos diciendo que Dios nos bendice.
No me extraña tanto que al rezar el Salmo 10, me haya sugerido este comunicado porque algunos lo concluyen pidiendo al Señor "que los paganos sean barridos de la tierra".
Está muy bien que pidamos al Señor protección para el pobre y el desvalido, pero ciertos sentimientos que siguen presentes en nuestras oraciones y que proyectan la amargura y el rencor, por no decir el veneno del deseo de justicia hacia los "malos", da la impresión de que queremos forzar a Dios para que tome partido por "nuestro partido"...porque "somos los mejores"..."Nuestro Dios", "nuestro lider"..."nuestro conductor"....pero ahora pregunto: ¿A quien tienen por Dios, lider y conductor?.
saludos
Vàticinus
