amigos contertulios:
Aunque la palabra "ecumenismo" parece designar hoy una virtud humana y cristiana, no fue así en sus orígenes. El papado se negó a participar en los primeros movimientos ecuménicos (Vida y Acción, Fe y Constitución) y prohibió a los católicos formar parte de ellos, en nombre de los derechos de la verdad que sólo posee la Iglesia Católica. En 1925, un benedictino belga había fundado una abadía consagrada al acercamiento con los cristianos de oriente. El 6 de Enero de 1928, cuando el movimiento ecuménico estaba bastante consolidado, Piso XI, publicó contra él la encíclica "Mortalium animos", a los que pertenecen algunos párrafos que vamos a copiar.
Siempre la unión de las Iglesia para recapitular en Cristo se rompe por parte de nuestra Iglesia Católica Apostólica y romana y siempre por el mismo punto "el mando el Papa".
copiado:
Algunas albergan la esperanza de que se podrá fácilmente llevar a los pueblos, a pesar de sus desidencias religiosas, a unirse en la profesión de ciertas doctrinas admitidas como fundamentos de la vida espiritual. En consecuencia, celebran congresos, reuniones...Estos esfuerzos no tiene la aprobación de los católicos, ya que se apoyan en la opinión errónea de qur todas las religiones son más o menos buenas y loables. Los que mantienen esta opinión rechazan por eso la religión verdadera.
Así los pancristianos, han fundado asociaciones que dirigen amenudo los acatólicos, a pesar de sus divergencias personales en materia de fe...Esta empresa ha captado la benevolencia de numerosos católicos. Bajo las seducciones del pensamiento y el halago de las palabras se desliza un error que es, indudablemente, de los más graves y capaz de minar en sus fundamentos las bases de la fe católica.
La Sede apostólica no puede, bajo ningún concepto, participar en sus congresos y los católicos no deben por ningún motivo favorecerlos con sus sufragios o con su acción. La Sede apostólica no ha permitido nunca a los católicos ni permitirá asistir a las reuniones de acatólicos; la unión de los cristianos sólo puede procurarse favoreciendo el retorno de los desidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, que ellos abandonaron...."
Lo peor del caso es que de la forma que Pio XI pensaba y hacía público en la referida encíclica, hoy en día lo hacen y lo dicen muchisimos católicos que no habían nacido aun en aquellas fechas, pero que son más papistas que el Papa Pio XI para detrimento de la Fe, la Esperanza y la Caridad.
Saludos cordiales
Vàticinus