¿POR QUÉ LLAMAR A DIOS PASTOR?
queridos amigos:
¿Y por qué llamar a Dios pastor y no amigo, compañero o hermano?
Se me podrá decir que es cuestión de nombres, pero me siento inclinado a pensar que detrás de los nombres hay una mentalidad distinta.
El nombre expresa siempre una forma de concebir la vida...El nombre es la cosa y cambiar de nombre es cambiar la esencia.
¿No sería distinta la Iglesia si nos llamarámos, amigos, compañeros o hermanos?
La religión siempre ha tratado a las personas con paternalismo..."la comunidad tiene guias-pastores" que todo lo piensan por los demás y deciden por el bien de las ovejas...el lenguaje religioso es sensiblemente paternalista, pues insiste siempre en la "religación" de unas personas con respecto a las otras.
La misma palabra "religión" se la suele derivar de esta palabra: religar, atar. La religión es una religación del hombre con Dios y sobre todo con otros hombres que dicen lo representan.
Que sepamos ni Dios, ni Jesús de Nazaret firmó ningún documento que dijese que tendría que haber personas que le representasen.
Así el religado o religioso se transforma en un ser infantil, inmaduro, incapaz de tomar decisiones personales o de caminar con sus propias piernas. Como un niño pequeño, no puede cruzar la calle, necesita una mano que lo guíe.
Muchas veces hablamos de familia, y esto a primera vista, es laudable....pero ¿qué familia?..porque hay muhas clases y estilos de familias, y no basta el nombre de "padre" o "madre" para dejar a salvo la libertad y la responsabilidad de los hijos. Bien decía San Pablo que vivir con los padres en familia es la etapa del niño aun inmaduro, no diferenciandose en eso del esclavo sometido a un señor (Gál 4, 1ss).
Lo bueno de la familia, que Vàticinus ha experimentado plenamente, está en ser esposo y esposa, amando y creciendo juntos. Pero el ser hijos dependientes de papá o mamá es solo una etapa cuando niños, es decir el paso de la etapa de la independencia y la madurez.
Hay que fijarse muy bien en los nombres de las congregaciones religiosas: Esclavas de....Siervas de....Hijas de....Hermanas de....."
Que no se me diga que es simple cuestión de nombres, pues en tal caso ¿por qué no se usan otros nombres que expresen y reflejen mejor ante el mundo la LIBERTAD a la que nos llama el Espíritu Santo?
¿Es que muchos cristianos temen ser hombres o mujeres a secas, es decir, libres y responsables?. ¿O es que siempre necesitaremos un amo que nos haga sentir ser esclavos y dominados?
¿No sucede que con relativa frecuencia nuestras comunidades cristianas terminan por asumirse en la dialéctica pastor-rebaño, amo-siervo, madre-hija...etc?
Razón tenía Jesús cuando impidió que llamaran a nadie: "padre" (Mt 23,9) a pesar de que luego no se siguió su ejemplo, como en tantas cosas, y todos nos vimos rodeados de padres y madres por doquier. (padre prior, madre abadesa, padre superior, madre superiora, etc...)
También hablamos de la Madre-Iglesia. La expresión no es mala...pero ¿qué tipo de relación quiere establecer esta madre con sus hijos?....y ademas ¿no somos todos Iglesia?
Es ahí la cuestión, amigos míos, seguimos siendo ovejas (quien lo sea) y seguimos aceptando sin rechistar las decisiones del pastor (quien lo haga).
El Evangelio da LIBERTAD de forma completa y armoniosa al hombre, nadie está supeditado a nadie mas que por el amor y quien crea lo contrario es porque tiene madera de esclavo y merece ser desprendido de la vid como el sarmiento seco.
Saludos cordiales
Vàticinus
