Mis queridos amigos:
Después de exponer mi tema "LA VIÑA SE QUEDA SOLA", no tiene Vàticinus más remedio que ofrecer a los lectores alguna solución práctica.
No pocos cristianos, que nos da por pensar, y tambiñen algunos miembros de la jerarquía católica, que si no fuese por el miedo escribirían aquí, han soñado en voz alta (aunque la verdad mas veces en voz baja) otra forma de Iglesia...pero una Iglesia pensada e imaginada desde criterios evangélicos...una Iglesia que sea comunión de muchas comunidades, de diversas comunidades que componen las Iglesias particulares, en las cuales y a partir de ellas se constituiría la Iglesia, una y única...como dice el Vaticano II. Unas comunidades organizadas bajo la forma de fraternidad cristianas, es decir, seguidoras de Jesucristo y no de ninguna tendencia o pendiente de tal o cual papa. No os dejeis llamar amestros, ni doctores, ni padres, porque vosotros todos sois hermanos".. y estos hermanos se reconozcan llamados por el Padre común, iguales todos, responsables todos y que solo se distingan por el amor fraterno y no por lo que manden pues entonces se convierte en relaciones de sometimiento.
Necesitamos una Iglesia que se comprometa en la búsqueda compartida de la verdad absoluta, que sea samaritana de todos los caídos en manos de los sistemas injustos, una Iglesia que acompañe campasivamente a tantos sufrimientos que están en este mundo, una Iglesia que no excluya a nadie: prostitutas, homosexuales, marginados, enfermos de sida, de cualquier virus, que como Jesús se haga presente en esta sociedad vertiginosamente desencarnada del hombre sufriente, bajo la forma de servicio...porque la Iglesia tiene que ser servicio o se congela para siempre :"YO ESTOY EN MEDIO DE VOSOTROS COMO EL QUE SIRVE".
Sabemos que es un sueño y no se pretende REFUNDAR la Iglesia, ni tampoco hacer una Iglesia paralela, como algunos grupos están haciendo dentro de la Iglesia, no es eso, se trata de eliminar de las estructuras los proyectos que no correspondan a los designios y criterios evangélicos y de Jesús...hay que cambiar (porque no fue proyecto de Jesús): los ministerios, los sacramentos, la recta doctrina...porque solo se debe concebir estos criterios como propuestas para el servicio del Reino de Dios y no para escalar puestos...La intenci´´on de quienes divulgamos estas ideas es que el Evangelio regenere las estructuras de la Iglesia para evitar que la crisis de éstas pongan en peligro el futuro del Evangelio.
Sí, amigos míos, otra formade Iglesia es posible.
saludos cordiales
Vàticinus