Hay personas influyentes y otras que no...queridos amigos ¿qué harias si tuvieseis que ir a pedir un favor a un obispo o a alguien de la jerarquía de la Iglesia?....seguro que no podemos echar mano de un pobre porque eso puede fallar....¡Qué tonteria!...hay que ir en busca del hombre influyente o la mujer inportante, una monja por ejemplo, o un cura o mejor un canónigo...pero ¿un pobre? ¡vamos hombre! ¿a quien se le ocurre?...¿No te da que pensar que la Iglesia cuando admite a un influyente y no admite a un pobre es porque está muy alejada del Evangelio?....es que el pobre no pinta nada a las puertas de un señor obispo o de un nuncio y no pensemos ni siquiera ir a una oficina del Estado Vaticano...eso sería demencial...al pobre lo echarían con cajas destempladas la Guardia Suiza...Pero la misma Institución dice y repite hasta la saciedad que los pobres son nuestros mejores intercesores y que tienen influencia en el cielo...Pero...¿por qué no en la tierra, si la Iglesia debe anticiparse al cielo, es decir establecer el Reino?...¿No es ese el mandato recibido de Cristo, si se llama así misma deporitaria de la fe?
BUENO AMIGOS, ESTO NECESITA ALGUNA EXPLICACIÓN ¿NO CREEIS?
Sencillamente porque el asunto es mas peliagudo de lo que vosotros os figurais.
En esta vida, una persona tiene influencia de verdad, si realmente su intervención resulta (más o menos) decisiva, si condiciona o determina (de la manera que sea) las decisiones que se toman, ya sea en una asamblea, en una institución, en un grupo, etc....
Pero es que a Vàticinus se le ocurren algunas preguntas...bueno entre ellas una muy elemental:
¿Qué influencia tienen los pobres en las decisiones importantes que se toman en la Iglesia?
¿Se les consulta en ese sentido?
¿Se tiene en cuenta su punto de vista?
¿Se piensa siquiera que semejante punto de vista puede ser importante?
¿se llama a los pobres para que opinen cuando se trae entre manos un asunto de cierta envergadura?
Aterrizando en algo mas concreto :¿pueden de hecho opinar los pobres cuando se trata de nombrar a un párroco, de designar a un obispo o, más simplemente, de montar o desmontar tal o cual institución que a ellos les afecte para bien o para mal?.
¿Puede la jerarquía promover un congreso para la pobreza sin que le pidan opinión a los pobres?
¿se puede hacer un congreso sobre la pobreza encima de hermosas alfombras?
Si los párrocos se quejan de que no suelen tener corresponsabilidad en el gobierno de sus diócesis, si los laicos en general, no tienen poder decisorio alguno en los asuntos eclesiasticos ¿Qué influencia real de decisión tienen los pobres en esta Iglesia nuestra, que no saben nada de estas cosas a pesar de que ellos son los preferidos y los primeros del Señor?
Pero la verdad es que si se vieran envueltos en algunos de los montajes que se forman en la Institución, se verían metidos de lleno como si estuviesen en el planeta Marte....y eso que los destinatarios de la Buena Noticia son ellos...pero, lo que os decía en otro comunicado: una cosa es la teoría y otra la práctica.....y aquí, en esta Iglesia, de eso practicamos poco ¿No creeis eso?
saludos cordiales
Vàticinus