Primero vemos en Jesús los signos precursores de la vida plena, los que se anticipan y son mas viables, como las curaciones, que uan sanación física llevan a preguntarse por el camino para reencontrar la vida.
Jesús cura a los ciegos, cojos y sordos y les dice: "LEVÁNTATE Y CAMINA", o "SIGUEME" Viola las fronteras que estigmatizan a los que quedan fuera, com o los pobres,. los leprosos, las adulteras, los homosexuales y los samaritanos....
Segundo: Por ahí se nos abre el camino a una más profunda curación, al descubrimiento del tesoro escondido que es este Dios sorprendente y misericordioso, que es el Padre y no reflejo d eun mundo injusto. Para los mercaderes de perlas preciosas, que somos los humanos en búsqueda de vida y de sentido, es de tal valor el nuevo rostro de Dios presente en Jesús, que quien es sabio vende todas las piedras para obtenerlo...si quieres ganar la vida, vete y hazte hermano como el buen samaritano.
La tercera: Consecuencia de este descubrimiento gozoso de ser hijo de Dios es desacralizar a las obras de nuestras manos y sentirse liberados y capaces, como el propio Jesús, de relativizar como medios los ritos, las leyes y las autoridades religiosas, así como a los dioses de la riqueza y del poder político autodivinizados y de discernir cuándo su uso es de Dios o cuándo es contra de Dios. ¡OJO! no se trata de despreciar el culto religioso, al autoridad y los bienes materiales, sino de apreciarlos en lo que son o deben ser: servidores y medios paara afirmar la vid ahumana y para liberarla.
Jesús no organiza otra religión, no da lecciones de economía, ni escribe tratados políticos, sino que deja en evidencia su deformación, nos libera de su opresión cuando antñuan como si fuesen dioses absolutos, y nos capacita para su uso correcto. Lo hacemos en la medida de nuestras capacidades y conocimientos en cada circunstancia histórica.
No es que Jesús quite importancia a las realidades humanas, sino que le slibera de su falsa identidad, de su pretensión de dar lo que no puede dar y valora lo que efectivamente pueden y deben.
También la Iglesia es ·semper reformanda"....
saludos cordiales
Vàticinus

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