El Crucificado-Resucitado, continúa siendo el Enviado del Padre a los "pobres" a los "oprimidos", tal como proclamó en Nazaret (Lc 4, 18-19). El es el Primogénito de entre los muertos, enviado a una multitud de hermanos, las victimas......los últimos...los que no son nadie en esta vida.
El Crucificado desciende a los infiernos (es todo el misterio del Sábado Santo), va hasta el fondo de la humana miseria y de la oscuridad de la muerte. Va a proclamar la victoria incluso a "los espíritus encarcelados que antiguamente fueron rebeldes" (1 Pe 3,20)...el Crucificado-Resucitado, el Último, ofrece resurrección y vida a todos.
Finalmente, el Resucitado se aparece a las últimas de la sociedad. Las últimas que se convierten en enviadas a los mismos discípulos, aparentemente sin gran éxito en un primer momento...las mujeres.
El Resucitado los envia a Galilea (Mt 28,7 y Mc, 16-7), región menospreciada (La Galilea d elos paganos). Otra vez los últimos son los primeros....Como los pastores de Belén...No es en el Templo ni en los palacios de Herodes donde aparecerá la Gloria...esa Gloria propia del Señor resucitado.
Luego viene la misión: los Apóstoles deben llevar a cabo donde y con quien el Espíritu del Resucitado, les vaya indicando.No será en "un lado" donde pescaran multitudes, sino donde les indique el Señor (Jn 21,6).
¿Y a tí dónde te ha dicho que hables de la vida?
saludos cordiales
Vàticinus
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