Juan,el Bautista, era severo y violento....exigía el arrepentimiento, la conversión y el cambio de vida.
Jesús, en cambio, es manso y lleno de compasión, y libera a la gente del sufrimiento y de los problemas. Pero hay gente a la cual no le gusta ni el uno ni el otro (Jn 11,16-19) ¿Cómo entender? Jesús compara esas personas con unos niños caprichosos que se detienen y no quieren participar ni en el juego de la fiesta, ni del juego del velatorio. En el fondo, esas personas no quieren cambiar, o mejor, no quieren reconocer que están equivocadas y deben cambiar. Entonces optan por la difamación: "¿Juan?...¡este es un loco!....¿Jesús?...¡Este anda con malas gentes!...así que no les gusta ni uno ni otro...¡qué lastima con lo bien que le sienta a todas las personas una nueva imagen!
saludos
Vàticinus