Mis queridos amigos:
Muchas veces dice Vàticinus "Iglesia-Institución" y posiblemente algunos se queden un poco asombrados de esta forma de expresión, por ello quiero aclarar los términos, porque no está en lo despectivo.
La Iglesia-Institución es el modelo al que estuvimos tradicionalmente acostumbrados, el que se consolidó a lo largo de los siglos de eclesiología y en el que muchos de nosotros, laicos adultos y sacerdotes, fuimos evangelizados y teológicamente educados. El núcleo principal aquí es la comprensión de la Iglesia como sociedad; más aún, como sociedad perfecta. La cristología subyacente en ella es la de Cristo profeta, sacerdote y rey, con la triple función de enseñar, santificar y GOBERNAR. Esta misma misión se realiza se realiza en función del poder que Cristo recibió de Dios y que confiere a aquellos que tienen autoridad y poder jurisdicional en la Iglesia, sin que nadie se lo haya otorgado de facto: el Papa, los obispos y los presbíteros. Cada uno es considerado en su nivel específico de autoridad y competencia. La Iglesia así entendida prevalentemente por el lado jurídico de la organización y de la conceción de poder, que se ejerce en tres funciones: la doctrinal, la sacramental y la administrativa, explícitamente vinculada a su origen divino en los tres planos.
Pero la consecuencia que ocurre con esto es la hipertrofia de la sede clerical del pdoer en la Iglesia y la atrofia de la acción del Espíritu Santo como significado y alcance operativo del pueblo de Dios, especialmente del laicado a quien va destinado principalmente el mensaje de Jesús, los demás son servidores, es decir los que vienen a servir a la comunidad del Pueblo de Dios.
La pertedencia a la Iglesia así entendida se define proporcionalmente, por la aceptación de la misma doctrina, por la comunión en los mismos sacramentos y por la subordinación a los mismos pastores, todo ello comprobable visiblemente. La contrapartida de recompensa a los fieles es la vida eterna que la Iglesia les ofrece, la Iglesia que somos todos, desde el Papa hasta el último laico.
Si la Iglesia-Institución cree que ella es la única depositaria de la fe se convierte en un cierto juridicismo y autosufiencia eclesial.
La Iglesia-Institución está solo y exclusivamente para aglutinar, pero no para ser depositaria de la fe únicamente y tener la salvación de todos. No puede hacer solamente una teología desde la Institución y obviar a los teólogos laicos, proque entonces solo llevaría la teología una dirección.
Tampoco puede ser la Institución la depositaria de la tradición, porqu la tradición es del todo el Pueblo de Dios, de su historia y su revelación hecha por Cristo Jesús.
No está diciendo Vàticinus que hay que apartar a la Institucíon, nada de eso, es conjuntamente con los laicos y el resto de la humanidad como debe servir, siendo corresponsable de la salvación de todos los hombres, sin tener un relevante papel dentro del Pueblo de Dios.
Saludos cordiales
Vàticinus

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