Una nueva forma de ver a Jesús de Nazaret
Lo que hace Jesús de Nazaret es despertar conciencias y haciendo eso es NO INVITAR a la resignación, ni al fatalismo, por el contrario al más intrépido esfuerzo para seguir por el camino de la ralización humana y quitarse de enmedio todos los venenos emocionales y el oscurecimiento de la mente.
Él mismo, seguramente, se sometió en su juventud, como buen oriental que era, a un entrenamiento profundo e interior para lograr de alcanzar una conducta más alevada y quitarse de toda ignorancia básica.
Debió pasar por intensos periodos de meditación y contemplación en la sinagoga de su pueblo y debió indagar mucho sobre él mismo y como todo buen judío debió leer y releer muchas veces el libro del Profeta Daniel y al descubrirse asi mismo, cuestinaría la doctrina que recibió de sus padres ¿qué hijo normal no es algo contestarario?...recordemos el episodio cuando se perdió y discutía siendo un niño aún con los doctores de la Ley...
Durante esa enseñanza que realizó, debiño ayunar, y se purificó y de esa forma superó las viejas estructuras y esquemas de la mente. Sólo cuando alcanzó su plenitud espiritual comienza su corto pero intenso ministerio.
Comienza como todos los grandes maestros del Oriente: el rito iniciático del bautismo y dedica el resto de su vida a proponer su enseñanza...él propone y el hombre acepta voluntariamente.
Esta forma de actuar crea divisiones entre sus propios familiares y amigos, porque los invita a una nueva forma de sentir y ver, a un colosal cambio interior y de actitud, plena confianza en Dios...muchos lo aceptan y otros lo rechazan....pero él mismo lo dijo: "No he venido a sembrar la paz, sino espadas"...pues indica que hay un debate exterior, pero que hay que sacar lo mejor de uno mismo...pero esta forma de ser, el que progresa espiritualmente llega a ser entendido o aceptado por las personas más cercanas, que no asumen la transformación de esa persona que es su hermano, su primo, su vecino.
La espada a la que se refiere Jesús es la sabiduría que libera, porque Jesús no quiere una paz de muertos o dormidos, sino de despiertos y lúcidos. Con sus enseñanzas zarandea la mente de todos, porque están abotargados...diciendo cosas como esta:
"el que quiere más a su padre o a su madre mas que a mi no es digno de mi...."....Aquí no hya medias tintas, el compromiso debe ser completo.
No es para ser conquistado por los negligentes, perezosos, impacientes u holgazanes, Requiere mucha energía,y mucha atención y ser muy ecuánime..hay que tener paciencia y sobre todo confianza.
La confianza no es la fe ciega, sino una esperanza que brota del discernimiento, la motivación y el esfuerzo por mejorar. Hay que tener confianza en el Maestro y en la enseñanza que imparte y también confiar en nuestro propio interior.
Jesús siempre reclama confianza en sus discípulos y les pedía que no desfallecieran (¿ves amigo?) que crezcan en la providencia, en la eficacia de la oración, que se pusieran en manos del Padre...por eso los apóstoles renuncian a todo...para encontrar todo...por eso con esa confianza los apóstoles serán capaces de seguir su instrucción y tomar su cruz, con dudas, pero seguirle....La duda es positiva para indagar y seguir creciendo interiormente.
La providencia es la protección de Dios.
Tambíen Jesús exhorta a su discípulos, y a ti también y a mi, para que creamos en la providencia...Vàticinus estos días creyó y confió en alguien, que no le ha defraudado y se ha desarrollado una semilla de amistad y de respeto y que será asistido por el Espíritu Santo y si no es así vivirá de espaldas al Padre y no logrará darle vida al sentido que merece.
Pero, tu, mi amigo, que te despojas de condicionamientos. te vas a liberar de la ignorancia y vas a poner término (ya lo has hecho) a pasadas experiencias y vas a renacer a cada instante que ames....con una psicología nueva y consciente...porque vas a ganar una nueva vida, vas a renacer.
Tenemos que despejar la mente vieja, perturbada y confusa, oscurecida y debe dar paso a una mente nueva, fresca e intuitiva, como he obsercado en tí, amigo mío.
Creiamos vivir, pero estábamos muertos con uan mente coagulada, asfixiada por la rutina, ávida de toda vitalidad y entendimiento correcto.
Tú y yo creíamos vivir, pero haciamos otra cosa que reaccionar mecánicamente, con furia, con nuestra conciencia abotargada y semidormida.
Ahora vivimos y es cuando empezamos a ser, cuando realmente empezamos a experimentar la presencia del ser en nosotros, orientándonos y guiándonos, impulsándonos hacia el umbral de la sabiduría.
A ti mi amigo para que comprendas al amor.
Saludos cordiales
Vàticinus
