Monseñor Frabcisco Javier Martinez, Arzobispo de Granada, no se ha retractado de las injurias y calumnas que ha proferido por escrito contra un canónigo de la Catedral de Granada y el juez lo ha admitido a trámite por la vida administrativa y Penal.
Por medio de su representante legal, el Arzobispo, matiene todo lo que le dijo al sacerdote por escrito ¿cristiano?...no creo....pues le acusaba de supuesta apropiación indebida relacionada con su trabajo como archivero y con los derechos de propiedad intelectual de un libro sobre la Catedral encargado por el anterior Arzobispo Monseñor Cañizares, hoy en TOledo (nuevo Cardenal de la Iglesia según noticia de hace media hora) y que este nuevo arzobispo Martinez ha paralizado.
Al acto no acudieron ninguna de las partes, si lo hiciern sus representantes.
El canónigo ha sufrido acoso laboral y todo viene porque es Consejero de CAJASUR, y cuando Monseñor Martinez regía la diócesis de Córdoba, se enfrentó con el entonces presidente de dicha entidad bancaria de la Iglesia, d. Miguel Castillejo Gorraiz, y este tuvo que recurrir a Roma para que terminase el acoso, determinando la Iglesia de que Monseñor Martinez sería trasladado a Granada y el Presidente y Sacerdote de la Caja de la Iglesia, se jubilase de su función.
Esta Casja es para ayuda a muchos necesitados y es una fundación efectuada en su día por dos canónigos cordobeses de familias muy adineradas, que se platearon dar trabajo y conceder prestamos a hajo coste sin usura a los trabajadores necesitados para que puedan hacerse autónomos.
La única condición que estos dos señores posieron a su muerte es que la Caja fuese gestionada por canónigos de las Iglesias de Córdoba, principalmente, Sevilla y Granada, y así se viene haciendo, siendo los patronos de dicha Institución no lucrativa.
Funciona como cualquier banco, pero sin perder su carisma fundacional.
El actual Arzobispo de Granada, Monseñor Martinez, quiso manejar la Caja, pero en su día el presidente Castillejo, le dijo que eso no era posible pues solo los canónigos eran los depositarios. También en aquella ocasión el Obispo, entonces de Córdoba, amenazó al canónico, pero este fue rápido a Roma y se acogió en derecho con el papa Juan Pablo II, saliendo de aquel encuentro el traslado a Granada de Obispo.
De nuevo está efectuando la misma operaición en Granada y la ha emprendido con un consejero de Cajasur, otró canónigo, pero esta vez ha ido demasiado lejos, ha insultado y vilipendiado a una persona de gran valía y muy tradicional en sus costumbres.
¿Hasta cuando tenemos que soportar en esta nuestra Iglesia a señores feudales como este Obispo?
¿Cuando se van a enterar que son los servidores del Pueblo de Dios?
Saludos cordiales
Vàticinus