Queridos amigos;
Para que se de toda la expresión en la Iglesia del Pueblo de Dios, hay que salir del Estado Vaticano y convocar un nuevo Concilio en el país que los obispos de todo el mundo, colegiadamente, indiquen.
No es de extrañar que con la forma de gobernar aumente el número de cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que pidan la celebración de un nuevo Concilio, ya algunos lo han hecho, para abordar de manera prioritaria aunque no exclusiva, el modo cómo ha de ejercer el primado y cómo se ha de organizar la Iglesia Católica y este Papa, Benedicto XVI, no ha rechazado el tema cuando le han hablado, así que tendremos pronto nuevas noticias que nos llevaran a una nueva esperanza para la Iglesia.
Es bien conocida la intervfención del Cardenal Carlo Martini en el sínodo de obispos de 1999, que señaló algunos problemas espinosos que se habían desarrrollado durante los 40 años transcurridos desde el Vaticano II: La profundización y desarrrollo de la doctrina dsel concilio de la Iglesia como comunión; la falta de pastores ordenados; la situación de la mujer en la Iglesia, la participación del laicado en las responsabilidades de los pastores; la sexualidad; la disciplina matrimonial: las relaciones con la Iglesia Ortodoxa y el ecumenismo en general; la relación entre la democracia y los valores, así como los valores entre la ley civil y la ley moral.
Y volvemos a decir que este Papa, casi va a cumplir con todo lo demandado por Martini y otros cárdenales y obispos.
Porque conviene no olvidar que fue el mismo Papa Juan Pablo II quien, en la encíclica "Ut unum sint" de 1995, quien ha pedido perdón por aquellas ocasiones en las que el ejercicio del primado ha sido ocasión de separación: "el convencimiento de la Iglesia católica de haber conservado, en fidelidad a la tradición apostólica a la fe de los Padres, en el ministerio del obispo de Roma, el signo visible y la garantía de la unidad, que constituye, afirmaba, UNA DIFICULTAD PARA LA MAYORÍA DE LOS DEMÁS CRISTIANOS, cuya memoria está marcada por ciertos recuerdos dolorosos. Por aquello d elo que somos responsables con mi predecesor Pablo VI.... IMPLORO PERDÓN.
Como podemos ver ya el papa Juan Pablo II, había marcado el camino para la gran reforma que todos esperamos y que este Papa va a poner en marcha en breve.
Saludos cordiales+
Vàticinus