Unas de las cosas que más usamos los cristianos es decir que sufrimos por causa del pecado original…esto se hace tradicionalmente y es una cosa mal entendida, hasta se llega a afirmar: “El hombre debe pagar, por eso tiene que sufrir, porque el plan primitivo de Dios no incluía el sufrimiento, pero Adán y Eva pecaron y ese pecado es el origen de que los demás tengamos que sufrir, además mereció y nos merecemos el castigo de Dios.”
Pues no señor, esto es una forma arcaica y abstracta y además FALSA.
Adán y Eva, los primeros hombres brotaron, como humildes criaturas de la animalidad anterior y , en continuidad con ella y viven en medio de los frágil que es todo ser vivo.
El relato del pecado original, no intenta dar una respuesta al porqué de nuestro sufrimientos, ni se refiere al hecho histórico-físico.
Decir que las desgracias humanas como castigo divino e suna falacia tremenda y no es cierto, Dios es amor.
En la Biblia encontramos pasajes con la idea de que unos pueden pagar por otros…esa es la teoría de la retribución, es decir EL QUE LA HACE LA PAGA, RECIBE EL MAL QUE LE CORRESPONDE.
El profeta Ezequiel lo dice: Los padres comieron el agraz y los dientes de los hijso sufren dentera” Ez 18,2.
Pues este no es buen camino para entender el Evangelio, pero seguimos apegados al AT y así nos va.
Muchas cosas que les ocurren a los hombre, es por su comportamiento…por ejemplo alguna alteración de algún órgano o de nuestra mente o una consecuencia de este mundo irracional y ofensivo (bombas, contaminaciones etc.)
El abuso del alcohol, el tabaco o costumbres no sanas, dietas pobres en verduras, son enfermedades simple y llanamente que contraemos, pero nada nos manda Dios, quien lo diga sabe que miente
Existe una responsabilidad personal por parte de quien con sus faltas de respeto, provoca sufrimiento a sí mismo o a otros, pero incluso así no podemos atribuirle el sufrimiento a un castigo de Dios..porque en ese caso no estaríamos hablando del Dios de Jesucristo, el Padre bueno.
Jesús se negó a explicar la enfermedad del ciego de nacimiento cuando le preguntaron si era un pecado de él o de sus padres….y a la pregunta ¿quién pecó él o sus padres?...Jesús respondió de una manera extraña como diciendo que dada su debilidad, se debía manifestar la solidaridad de los hombres saliendo en su ayuda como reflejo del amor de Dios: “Ni el pecó, ni sus padres; esto es para que se manifieste en él las obras de Dios” (Jn 9, 2-3).
La reflexión teológica se impone la necesidad de abolir los viejos esquemas a los que tanto nos gusta invocar (Dios te castigó)……NO ES CIERTO, el sufrimiento nada tiene que ver con el pecado y es preciso que se recuerde cuando es resultado de la injusticia, s eimpone la alusión al pecado estructural y entonces hay que ir a buscar el problema por los caminos proféticos:
“Por amor de Sión no me he de callar
No descansaré por Jerusalén,
Hasta que no despunte como la aurora la justicia
Y flamee su salvación como una antorcha. (Is 62,1)
La sagrada escritura supera lo que es los esquemas que tenemos de interpretar la enfermedad como CASTIGO DE DIOS, QUE ES FALSO Y QUIEN LO DIGA SABE QUE MIENTE.
Cuando el sufrimiento es a causa del pecado (falta de trabajo, esclavitud, pornografía con niños, pederastía, etc) hay que hacer una llamada a la conversión.
Y cuando el sufrimiento es causado por el MINISTERIO, como cuando leemos Colocenses 1,24, el discurso se convierte en exhortación a proseguir construyendo el Reino, complementando lo que significó la pasión de Cristo, a pesar de que en determinadas circunstancias, la coherencia con la misión lleve sufrimientos.
Saludos
Vàticinus