Pensemos amigos un momento:
La vida de Jesús no fue un apacible río, más bien estuvo atravesada por conflictos cada vez más duros con las autoridades políticas, pero mucho más con las autoridades políticas. La consecuencia dramática fue su crucifixión y al lado de dos bandidos.
Jesús con su trato sencillo y lleno de compasión para las gentes del pueblo, los pobres, los enfermos, los excluidos, los publicanos y además se juntaba con gente de mala vida, se veía arrastrado por la misma fuerza de su mensaje a un enfrentamiento con los poderosos.
Llamó "zorro" a Herodes (Lc 13,32) y no tuvo miedo, pero los momentos de mayor tensión fueron con los sacerdotes, los escribas, los fariseos, pastores del pueblo y guardianes de la tradición religiosa: "Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis en el Reino de los Cielos" (Mt 5,20).
Jesús, está demostrado, que pasó por la vida haciendo el bien y proclamando la misericordia de Dios, lo mataron escadalosamente los religiosos y sacerdotes de su tiempo...pero Dios se manifestó en su favor resucitándolo y sentándolo a su derecha y además fue Señor y Salvador...Nuca repetiremos lo suficiente de que el cristianismo surgió d euna persecusión religiosa destada contra Jesús de Nazaret...Por eso lleva en sí una critica radical d elos poderes religiosos que se cierran en si mismos y en su tradición, que impoen pesadas cargas, que cierran el Reino de Dios a los hombres en vez de abrirles las puertas y hacerlos felices.
Los cristianos y en primer lugar sus pastores, no pueden omitir el deber, no pueden omitir el deber de mantener viva esta reserva evangélica contra el abuso del poder religioso, cualquiera que sea la religión, pero mucho menos dentro de la propia Iglesia. Pues ninguna religión, incluído el cristianismo, está libre de deslizarse por una resbaladiza pendiente que conduce al poder, a la auto-celebración de las propias certezas en detrimento de la escucha, del servicio y de la efectiva liberación de los hombres.
A la luz del Evangelio y de la tradición bíblica, la responsabilidad de los pastores es, en este sentido, tremenda...¡Ay de vosotros pastores que se apacientan a sí mismos!...Vosotros os habeis tomado la leche, os habeis vestido de lana, habeis sacrificado las ovejas mas rollizas, pero no habeis apacentado el rebaño. No habeis fortalecido a las ovejas débiles, no habeis cuidado a la enferma ni curado a la estaba herida, no habeis hecho volver a la descarriada, ni buscado a la perdida, sino que las habeis dominado con violencia y dureza" (Ez 34,2-4).
Estas palabras de la Escritura debe resonar hoy en muchos de los oidos de los pastores. También es verdad que las cosas están muy mezcladas y que la situación es compleja....pero la Iglesia se debe entregar incansablemente, en nombre del Evangelio, a promover la causa de la humanidad y si lo hace merece un reconocimiento por ello...claro que siempre tendrá mucha lentitud, inercia institucional o muchos defectos humanos que pueden crear impaciancia, pero es preciso tomarlo con humor. Pero el humos no puede excusarlo todo.
¿Cómo no escuchar las quejas de cuantos, desde dentro o desde fuera, no descubren ya un modo significativo, en la manera que tiene de gobernar la Iglesia, la dulzura, la fuerza y el sabor del Evangelio, sino más bien el autoritarismo, el legalismo, el conformismo, el sexismo, el arribismo, el afán de honores y preeminencias jerárquicas?.
A veces se tiene tanta autosatisfacción que parece que se ha abandonado la pasión del Evangelio y la solicitud por el hermano.
Jesús hablab de cierta levadura.....pero ¿En qué consiste esa levadura de los escribas y fariseos contra los que Jesús insistía en poner en guardia a sus discípulos? (Mc 8,15).
Vamos a intentar dar una breve explicación , porque sería muy largo de contar.
Lo primero que hay que hacer es que la Iglesia se deshaga de esa levadura, pues la levadura de los escribas y fariseos consiste, en el fondo, en un celo religioso que podría calificarse de "desordenado" o incluso perverso.
Lo que había sido hecho para dar vida al hombre, da la muerte en la mayoría de los casos ¿no os dais cuenta de ello?.
Lo que se había hecho para hacer crecer, lo impide. Lo que se había hecho para abrirse al otro, es su negación. Lo que se había hecho para la verdad, instaura la mentira. El hombre para el sábado, no el sábado para el hombre.
La levadura de los escribas y fariseos aparecen cuando los pastores se presentan ante todo como guardianes, funcionarios d eun orden, hecho a base de ritos y prácticas, prescripciones o tradiciones que se impone desde arriba de forma indiscutible o sacando a colación lo sagrado, como algo que los fieles tienen que acatar en forma dócil para poder estar dentro de la Iglesia ¡o aceptas o te vas!.
Lo que aquí se pone en cuestión no son las prácticas, las reglas o las tradiciones mismas, sino la perversión de su finalidad. Esas practicas, reglas y tradiciones cierran definitivamente el acceso al Reino de Dios desde el momento que se hace de forma legalista, de conformidad con el orden sagrado regido por una clase clerical que corta las expansiones de los demás que es donde se deben apoyar para caminar juntos y en el mismo sentido, para ganar en libertad, en dignidad y alegría ante Dios y ante los demás.
La levadura d elos escribas y fariseos aparece también cuando los pastores se dejan llevar por el miedo, especialmente por el miedo a sus iguales.
¿Recordais el encuentro de Jesús y el fariseo Nicodemo?.. de noche, a escondidas, por miedo a sus iguales..pero que quería conversar con Jesús.
La levadura de los fariseos aparece, como una especie de control mutuo, en un espíritu de grupo o casta, que impone pensamiento único y no ofrece libertad.
el fariseismo es lo que conduce a la mentira y al doble lenguaje, el lenguaje oficial que hay que mantener "de noche", más flexible, más personal, más interrogativo, más humano, que sin embargo hay que mantener oculto por miedo a los iguales.
Salir del fariseismo, es para los pastores, tener franqueza evangélica de decir a plena luz del día, en lo que concierne al bien de la Iglesia (que somos todos, no solo la Institución), lo que de verdad sienten y piensan en conciencia.
¿Cómo puede asegurar la Iglesia su vitalidad sin contar, en lo que se refiere al jefe de todos los pastores, con la audacia de una palabra franca y libre que exprese una misma comunión fraterna y en una misma pasión por el Evangelio sin la cicatera coacción de una fachada de unanimidad?.
La levadura de los escribas y fariseos se manifiesta también cuando los pastores hablan contando con sus solas fuerzas y la seguridad de sus certezas, ocultando la fragilidad humana que tienen, sus limites, sus faltas y sus errores.
Deshacerse de su levadura significa para los pastores, poder también mostrar sus interrogantes, sus fragilidades, sus faltas y su necesidad de los demás. La Iglesia no es santa por ser perfecta...es santa por el Evangelio, por la humildad que manifieste y por el diálogo que tenga con los demás y también sencillamente por su humildad, que requiere tanto dar el perdón como recibirlo.
Ahora ya podeis entender como un laico tiene el sentido del sacramento del Orden y de los ministerios ordenados,es decir ordenar todo,el discurso, las prácticas, la liturgia y el funcionamiento de la Iglesia, en función del mejor servicio al hombre, de su relación con Cristo y de la gracia de Dios que le ha sido concedida.
Saludos cordiales
Vàticinus

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