MESIANISMO Y ALINEACIÓN

el ser humano tiene un compromiso consigo mismo, un compromiso de autorrealización nacido de su perfectibilidad. Y, si quieres ser responsable para con esa dimensión inexcusable, no tiene más remedio que poner en movimiento todos los resortes de su propia naturaleza y los recursos que el grupo humano en el que alienta ha puesto a su disposición. Decir responsabilidad hacia la "vocación" de ser humano quiere decir libertad y to auténtico acto libre implica riesgo (si la fe radical implica un riesgo es porque nace de un acto libre).
No es ningún dislate afirmar que una ideología mesiánica, que cultiva una comprensión del ser humano y de la historia cuya posibilidad de perfecciñon a un futuro sine die, es una ideología alineante, porque puede hurtar al ser humano su capacidad de autorrealización, distrayéndole de su necesario quehacer diario, aquí y ahora, de vivir el riesgo de la libertad. En efecto, el mesianismo puede acabar convenciendo al ser humano de la ineptitud e ineficacia de las coordenadas de espacio y tiempo reales en las que debe proyectar irremediablemente (como espacio-temporal que es) su ineludible quehacer de autoafirmación.
Resulta negativamente alecccinadora la antropología religiosa cultivada en el A.T.
A veces las páginas de la Biblia hebrea, a pesar de la belleza incomparable de su prosa y de su poesía, resultan agobiantes: pecado radical, acoso de una divinidad agobiante, imprevisible, acusadora y en ocasiones caprichosa y revanchista; un continuo salpicado de lamentaciones, voces dolientes que se autoacusan hasta la extenuación...Todo ello desemboca en una pregunta inquietante e ineludible: ¿Es practicable una religiosidad como la patrocinada por el A.T., una religiosidad que acosa al ser humano hasta el agotamiento y después lo convierte en culpable?.

continuará este tema en la tercera parte.
Vàticinus