EL INFIERNO REAL EN QUE VIVEN ALGUNOS
Mis queridos amigos:
El infierno no es algo del futuro, es de aquí y ahora. Algunos comenzaron el año 2005 endemoniados y continúan endemoniados, pues el infierno es el que vemos cada día, el que formamos al vivir juntos.
Hay dos formas de no sufrir. La primera les da un buen resultado a la mayoría: aceptar el infierno y convertirse en una parte de él hasta el punto de no verlo.
La segunda es más arriesgada y exige una atención y un aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, es un infierno para él y los demás y son los que lo hacen conocer y perpetuar el nombre del infierno, haciendo desgraciados a los otros.
Los que son del infierno son: los intolerables, los que maldicen, los que viven achicharrados, los que dentro de las instituciones hacen maquinaciones para que nadie les haga sombras, pero en el fondo son los desgraciados que están quemándose vivos por dentro, porque jamás estarán alegres con nadie.
Odian a los otros, envidian a los demás, la intolerancia les salen por los ojos, no soportan que otros les den lecciones, son soberbios, desagradecidos con Dios y no pueden dormir maquinando como hacer daño a los demás y por eso son los que han determinado que el infierno invada la Tierra.
¿Cómo sabemos tanto de esto?...pues muy sencillo, solamente escuadriñando el alma humana y viendo como se comportan algunos desgraciados individuos, pero para llegar a esta conclusión ha habido que hacer un inmenso recorrido por los infiernos imaginarios de algunos que se llaman asi mismos religiosos.
Las continuas profundizaciones a que se someten ellos mismos sobre las nociones del bien y del mal, el ansia de favorecer la victoria para ellos mismos, los hunde cada vez más en el infierno de sus vidas, unido a la constatación de los límites de la justicia terrestre, favorecen la proyección hacia el más allá de su ideal moral.
Estos que así piensan están en el infierno eterno y se descalifican solos cuando insultan y patalean como cerdos en el lodazal y son estos los que Jesús de Nazaret calmaba poco a poco con su voz dulce y decian las gentes que había expulsado los demonios de su cuerpo..... y no les faltaban razón porque eran ellos mismos los demonios, es decir les quitaba la demencia de odiar a los demás y los animaba a convivir como personas, pues viviendo de esa forma se comportan como fieras desgraciadas, siendo objetos del tiro de posibles cazadores furtivos que pueden creer que son fieras a las que hay que abatir.
Sin embargo la construcción infernal jamás ha funcionado de forma correcta. Siempre ha pecado de una voluntad excesiva de pefección que ha desembocado en contradicciones insolubles.
Hacen daño, ladran, arañan las paredes y continúan pensando en el infierno, pero saben que hay un momento de arrepentimiento ante un Dios bueno y omnipresente porque Él no puede tolerar un fracaso eterno en su creación.
El estado de sufrimiento constante en que viven estas personas que quieren demostrar a los otros el infierno cristiano, se ve minado por sus contradicciones internas para que puedan ser mínimamente creibles.
Es cierto que este infierno ha causado pánico durante centenares de años, pero jamás el suficiente como para lograr su objetivo y aunque insulten a los herejes saben positivamente que entre rejas, a nadie pueden meter ya, por no coincidir con sus postulados infernales en cuanto a la religión, o son dementes desfasados que han perdido el juicio totalmente, a lo más que se exponen es a la risa del mundo y a seguir viviendo su propio infierno en esta vida.
Saludos
Vàticinus
