Mis queridos amigos:
Al hablar del Dios de los pobres, estoy hablando del único Dios que según la Biblia, existe.
Es el único Dios que convoca a la Iglesia, no ella a Él y que es Señor de la Iglesia, no la Iglesia señora de Él y ese Dios es el Dios de los oprimidos, el Dios de todos, pero no de la jerarquía solamente...porque a Dios no se le puede, ni encasillar, ni manipular..
No hay mas remedio que al hablar del Dios de los pobres que hablar de la alegría, aunque alguien diría que más bien deberíamos hablar del dolor, de la ira, de la indignación...pero es que estamos hablando de la Bienaventuranzas...de esa alegría mesiánica que atraviesa los Evangelios, precisamente hoy en el Evangelio de Lucas, que invade el corazón de los desafortunados y canta por los labios de María en el Magnificat.
Es una alegría que tiene que ver con la esperanza de la liberación y con el ánimo de la lucha que todos debemos llevar adelante, pero que empieza mucho más hondo dentro de nuestro corazón, en la sorpresa gozosa de saberse reconocido por Dios en su dignidad: "Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava" (Lc 1,46-48).
Y partir de esto ¿cómo no va a saltar la alegría en los pobres?....porque las Bienaventuranzas, el programa de Jesús se presenta como doctrina consoladora y además como acontecimiento escandaloso de la paternidad del Dios de Jesús....
En esa alegría hay subversión que debe desencadenar revoluciones y que apunta ya desde este mismo momento más allá.
En esta alegría, los pobres auténticos, nos evangelizan....porque ellos nos despojan de nuestra falsa alegría.
Vàticinus quiere dejar muy claro: esto que hemos dicho no es inofensivo, porque sólo puede anunciarse esta alegría repitiendo los gestos de Jesús, acusando con la mirada, acogiendo al pecador y pidiendo que se conviertan y no falten más en contra de sus hermanos....Y entonces vendrá la desilusión y la ira del hermano mayor de la Parábola, de los fariseos de siempre, de los tristes satisfechos, de los ricos y poderosos, que dijeron de Jesús: "Solivianta el populacho y prohíbe pagar impuestos"......
saludos
Vàticinus