Todos sabemos perfectamente la relación existente entre Jesús y el Espíritu Santo. Como también se sabe que la pocesión del Espíritu era caracteristica esencial del verdadero profeta. Pues bien: una de las primeras cuestiones que se plantearonacerca de Jesús era si estaba realmente poseido por el Espíritu de Dios o por el espíritu de Satanás.
Algunos decían que estaba poseido por el espíritu del demonio, otros que estaba poseido por el Espiritu de Dios y que era un profeta. Pero, hay una cosa cierta y es que quienes confiaban en él, estaban persuadidos de que Jesús estaba lleno del Espiritu de Dios.
La conciencia pues, de que Jesús era un profeta se remonta a la vida histórica de Jesús. Es decir, no se trata d euna consideración piadosa o entusiasta de las comunidades cristianas posteriores a la resurrección.
Vàticinus