Cristo, tú sí, el que me interpela todos los días, me has dicho que no hemos de temer a quienes puedan matar nuestro cuerpo, pero si hay que temer a los que matan el alma, los que quieren destruir las conciencias.
¿Verdad, amigo de Nazaret, que es peor vender la conciencia que el cuerpo?
Y entonces....¿por qué despreciamos a quienes venden su cuerpo y reverenciamos a tantos que venden cada día su conciencia y la de muchos inocentes?.
Nadie se atrevería a presentar en sociedad a una prostituta, pero nadie se averguenza de presentar a quienes sabemos que está vendiendo la verdad.
No está bien vender el cuerpo, porque el cuerpo es regalo de la creación y expresión sensible del amor.
Pero vender la conciencia es peor.
Y ¿quién se avergüenza o se preocupa de quienes venden públicamente su conciencia?.
La prensa católica se escandaliza y grita contra la inundación de la pornografía, pecado negro del cuerpo humano....pero ¿cuando gritarán esos mismos periódicos, contra quienes venden millones de niños para trabajar sacrificando su vida a la producción capitalista?
¿O quienes pretenden sustituir a Dios, cambiando el destino de la Creación, que poner las cosas al servicio del hombre y no al revés?
¿O contra quienes manipulan la verdad, negándola, ocultándola, falseándola, vendiéndola, prostituyéndola?
¿No es más diabólico vender la verdad que vender el cuerpo propio?
¿Quien gritará, Señor, contra la prostitución y la pornografía de la verdad?
¿quién clamará contra quienes venden cada día los últimos retales de paz y de esperanza de los oprimidos, de los que no pueden gritar su injusticia en los periódicos o en la televisión?
¿Quién gritará contra quienes llaman paz a la guerra y guerra a la paz?
¿quienes llaman justicia a la opresión y revolución a la justicia?
¿Contra quienes llaman amor a la instrumentalización del hombre y odio al amor por la justicia?
¿Quien gritará, Señor, contra quienes venden la verdad de tu Evangelio, oscureciéndola y negándola a tu pueblo, que está conquistando su liberación?
¿Quien gritará, Señor, cuando la Inquisición instalada ya en Roma, en el más alto poder, comience su persecución de conciencias?
¿Quién gritará, Señor, cuando Pedro, Teo, Guillot, Cámara, Romero, Boff, Ellacuría, Gustavo, obispos y sacerdotes, muertos físicamente o muertos en el olvido por denunciar y hablar de TI, los olviden?
¿Quién gritará, Señor, cuando a pesar del hambre, se pasee un Santo Padre, por las calles de Roma subido en vehículo carísimo cuando todo está asfaltado?
¿Quién gritará, Señor, allá en Mato Grosso, cuando Pedro no pueda abrazar a su pueblo?
¿Quién gritará, Señor, cuando ese pueblo sea aniquilado para que se integre en la civilización, cuando tiene la suya propia?
¿Quién gritará, Señor, por los muchos y muchos hombres muertos en accidentes de trabajos por las malas condiciones de los mismos?....desde la que se dice "tu Iglesia", ni siquiera una voz de condena, porque esa es la "producción"...ese es el "capitalismo" que ayuda a la misma Institución o a veces es la misma Institución en forma de acciones.
¡Quiero gritar Señor, porque mi grito seguramente no se oirá mas que en tus oídos!

Vàticinus